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De comidas y embarazos
Por D. R. | 8.5.2006
Ser muy flaca o muy gorda, vegetariana o aumentar la actividad física sin compensación de una buena ingesta son factores que pueden afectar a la fertilidad o al embarazo de las mujeres, se planteó en el V Congreso de Endocrinología de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva, que se llevó a cabo los primeros días de mayo en la ciudad de Buenos Aires.
Tanto la desnutrición como el sobrepeso causan trastornos hormonales o en la fertilidad, según expuso la médica Inés de la Parra, del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano de Buenos Aires, quien estuvo a cargo de la conferencia "Alimentos: su influencia en endocrinología ginecológica y reproducción".
Las dietas vegetarianas son uno de los factores más alarmantes: "si se toma a un grupo de mujeres vegetarianas y a otro que tiene una alimentación normal, en las primeras habrá entre un 26 y un 28 por ciento de alteraciones hormonales mientras que en el segundo sólo un 5 pro ciento" explica la ginecóloga.
Generalmente, las adolescentes son las más afectadas. La médica cree que según la dieta que elijan, -que puede ser pura (sólo frutas y verduras), ovovegetariana (suma huevo), ovolacteovegetariana (suma huevo y lácteos) o semivegetariana (incluye también pescado)- las alteraciones serás mayores. "Pueden sufrir un retrazo en la menstruación y directamente la desaparición-amenorrea-".
En las mujeres que están bajo peso ocurre lo mismo. Pueden tener alteraciones menstruales que también estarían asociados a los trastornos en la conducta alimentaria.
En el caso de las obesas o las que sufren sobre peso "hay una hormona que se llama leptina que puede causar diabetes por trastornos e incluso podría afectar al bebé en caso de que la mujer esté embarazada" explica la médica, luego de agregar que hay un tipo de insulina que es causada por el sobre peso y que aumenta la taza de aborto o los problemas que llevan a las mujeres a la esterilidad.
Las soluciones
En las vegetarianas, los trastornos hormonales se pueden revertir si se cambia la conducta alimentaria: esto es, incluir carne y pollo a su dieta. Hay que tener en cuenta que una adolescente necesita un 60 por ciento de hidratos de carbono complejos-frutas, verduras, cereales y pasta-, un 30 por ciento de calorías en grasa (aceites, mantecas, chocolates) y ente un 10 y un 20 por ciento de proteínas (carnes, huevo y lácteos) para tener una dieta equilibrada y no sufrir trastornos hormonales ni en la fertilidad, según la especialista.
Para las más flacas, lo importante es "un alimento balanceado para que la desnutrición no repercuta en el bebé o en la fertilidad". Por tanto, las medidas a tomar se relacionan con ver el peso corporal del paciente, plantear un aumento de peso, porque, además, puede causarle esterilidad.
En el caso de las obesas, lo importante es que bajen de peso. "Las mujeres en sobre peso pueden tener complicaciones severas en su fertilidad o en el embarazo. Por eso es fundamental que al estar embarazadas no aumenten más de 14 kilos durante el embarazo, que controlen su presión arterial y que hagan una dieta restrictiva más actividad física", concluye la médica. |